Sé que muchísima gente está contentísima con éstos productos de Targus, pero mi experiencia personal ha sido realmente nefasta y, pese a lo que tanta gente pueda decir en contra del Mighty.
Me compré el ratón de Targus en la fnac casi el día de Reyes. Para ser exactos fue el día 7, si mal no recuerdo. Al llegar a casa lo probé impaciente, conectaba por Bluetooth perfectamente. El asistente de Leopard lo reconoció sin problemas. ¿Sin problemas? Mentira. Porque no se podían configurar los botones laterales. Total que me decido a leer las instrucciones, cosa que no hacía con un tastarro electrónico desde hace años. Y rezan así: “para configurar los botones laterales a su gusto instale los drivers que se incluyen en el CD”. Totalmente Mac, señores. Si hacía años que no leía unas instrucciones, instalar drivers… El caso es que rebusco en la caja, debajo del libreto, dentro del plástico… ¿Qué CD? No hay ningún CD. Otro minipunto para Targus.
Y ahora otra graciosa. Seguidamente a lo del CD, en las mismas instrucciones pone: “si lo prefiere, bájese los drivers de internet”. Y la URL que dan te lleva a un archivo .EXE. Di que se me ocurrió, cambién el .EXE de la URL por un .DMG y bajé correctamente el software. Pero ¿a quién se le ocurre? Vender un hardware “exclusivamente diseñado para Mac” y meter un gazapo de semejante calibre.
A mí ya me parecen suficientes motivos para no comprarlo… pero aún hay más. Por fin instalo el driver y las opciones de personalización de los botones son escasísimas. Aparte, te deja personalizar los laterales (digamos los “extra”) pero no el izquierdo, derecho y la ruleta. Y una vez instalado, pasa del panel de preferencias de MacOS como de la mierda. (Perdón por el lenguaje, pero me hartó bastante). Al principio, antes de instalar nada vi que el scroll láser iba demasiado deprisa y le bajé la velocidad. Luego me parecia muy baja (supongo que me costó acostumbrarme al láser) pero, no sé por qué misterio de la Informática, no me dejaba volver a subirla una vez instalado el driver de Targus.
Y si hacía tiempo de lo de los drivers y de lo de las instrucciones… más hacía que no se me colgaba el Mac. Hace un tiempo con Parallels virtualizando le dio un chungazo (conocido también como “Kernel Panic”) pero nada más. Y en día y medio usando los drivers de Targus, lo tuve que apagar a lo bestia (del botón, cuatro segundos) tres veces. No era incompatibilidad con “algún otro” programa, porque lo único nuevo que instalé esos días fueron los drivers de Targus. No sé qué hacían al ejecutar Spaces y Exposé, pero se quedaba amuermado todo el Mac.
Total que al final decidí devolverlo a la Fnac. Ahora tengo una estupenda tarjeta regalo de 60€ para cualquier otra frikada tecnológica, libro o disco.
Y que no se me olvide: para colmar el vaso, otro detalle que no me gustó nada es que la supuesta “estética Mac” no es tal. El ratón es de un color gris rancio que ni pega con los Mac de aluminio, ni con los blancos, ni con ninguno. Ésto es una tontería, pero podían haberlo hecho blanquito y habría quedado mil veces mejor. Y tampoco es muy ergonómico que digamos. Aparte de que tiene los dos botones de opción en el lado izquierdo y, acostumbrado al Mighty con uno a cada lado…es despistante. Decidido: aunque signifique limpiar la bolita cada poco tiempo con alcohol…me quedo con el Mighty. Mil veces.


















