Y hoy domingo es un día en el que la actividad baja en general, igual que lo hacen las noticias del mundo Mac. Por eso y porque también es un tema que pensamos que nos interesa a todos, hace algunas semanas que nos rondaba la idea de plantear este post.
Parece que Apple cada vez se está haciendo menos Apple en todos los aspectos. Poco a poco parece como si estuviese empezando a adoptar la posición que durante tanto tiempo parecía aborrecer, es decir, la de la compañía monopolística que supedita cualquier cosa a sus ansias de expansión y de maximización de sus beneficios económicos. Pero si hacemos memoria recordaremos que no siempre ha sido así. Hubo un tiempo en el que la manzana mordida representaba unos ideales de innovación, superación, diseño, lucha contra el orden establecido, etc., ideales todos que ellos que, a nuestro juicio, poco a poco van desvaneciéndose para ir asimilando los propios de cualquier otra multinacional, es decir, el dinero, la cuota de mercado y el precio de las acciones en bolsa.
No están tan lejos los tiempos en los que Apple con su 3 ó 4% de cuota de mercado seguía esforzándose como el primer día por presentar ese producto de diseño rompedor y futurista que hiciera que los makeros nos sintiéramos afortunados en medio del mainstream general.
Éramos pocos, la información sobre trucos, hardware en general, programas, etc., era mucho más escasa y ver Macs era
algo muy raro. Hoy muchas de esas premisas han cambiado pero lo que tendríamos que preguntarnos es ¿ha sido esa cambio para mejor? Nunca antes Apple había tenido tantas demandas antimonopolio por la utilización de iTunes, ni tantas demandas de clientes insatisfechos con la poca resistencia de los materiales de sus MacBooks, o de sus iPods, ni un Mac hackeado en menos de 2 minuto2 como pasó con el MacBook Air, ni a Apple incluyendo silenciosamente Safari en los ordenadores con Windows que se descargan iTunes para el iPod, etc. ¿Es ésta la Apple que queremos?
Hace dos semanas nos sorprendió ver que en una manifestación antiglobalización en un lugar del planeta los manifestantes llevaban pancartas anticapitalistas en las que se podían ver tachados en rojos los logotipos de grandes marcas que para ellos representaban el capitalismo más feroz. El caso es que allí estaba nuestra Apple junto a otras marcas como McDonalds y curiosamente Microsoft, no estaba presente. El golpe fue duro y un poco traumático.
Evidentemente todo es relativo y hay que saber no tomarse las cosas con más importancia de la que realmente tienen. Pero sin duda se trata de un hecho sintomático. Esa no es la Apple que queremos. Al menos tenemos claro que no es el lugar en el que queremos verla. Y no nos referimos a que Apple tenga que desfilar en una gran carroza por el centro de Manhattan lanzando billetes de mil dólares a la gente; evidentemente que no. Pero de ahí a poner en práctica algunas de las estrategias que está llevando a cabo en los últimos tiempos va un buen trecho.
No pretendemos hablar en nombre de todos los makeros, eso sería un atrevimiento y una temeridad. Pero lo que está claro es que aunque a muchos nos alegra que Apple sea cada vez más conocida y popular, venda más iPods, Macs e iPhones, queremos que continue siendo la Apple que ha sido siempre. No una nueva Microsoft disfrazada de manzana blanca de la cual todos utilizan sus productos criticándolos y echando “pestes” de ellos. El día que perdamos el gusto por utilizar nuestros Macs o que no los disfrutemos porque sabemos que detrás hay una compañía despiadada y codiciosa que busca sacarnos nuestros Euro/Dólares hasta por el más mínimo servicio, ese día la “experiencia de utilizar un Mac” habrá terminado para siempre. Ojalá Steve Jobs, tan preocupado últimamente por retornar suculentos dividendos a sus accionistas, se dé cuanta de ello y haga algo al respecto.

















