Hoy mismo, y por motivos de índole personal, me he visto obligado a acudir a hacer unos recados a la imprenta de un pueblo cercano al lugar en el que estoy pasando estas vacaciones de Semana Santa. La verdad es que antes de entrar estaba absorto en mis propios pensamientos y en lo que tenía que hacer como para pensar en cualquier otra cosa. Sin embargo al entrar algo grande y de color gris metalizado ha abducido, como por arte de magia, todos mis sentidos haciendo que todo lo que hasta ese momento venía pensando se desvaneciese.
Ante mí se alineaban en una mesa de escritorio llena de montañas de papeles y bocetos 3 Macs Pros conectadas a dos Cinema Displays y una TFT LG de 30 pulgadas. Ante esta visión y la de un PowerBook G4 de 17″ pulgadas sobre otro escritorio, mi espíritu makero se ha revelado y sin poder aguantar por más tiempo me he lanzado a hacerle preguntas al encargado con el cual tenía que tratar los asuntos que originariamente me habían llevado allí.
Tras la presentación de rigor y demás, me he lanzado directamente a la piscina y le he preguntado por su experiencia con
esas 3 máquinas y con la plataforma en general para ver qué me decía. La respuesta no ha podido ser más clara y contundente. “No importa el dinero que valga un Mac Pro o” antes los “Power Mac”, para ellos era lo único que se planteaban comprar para su negocio, que eran una apuesta segura y que ellos querían lo mejor porque al final lo acababan rentabilizando. Me han contado que llevaban utilizándolos desde el 87 y que no podían estar más contentos con los resultados. También me han dicho que incluso dos de los operarios que han pasado por la imprenta que nunca antes habían tenido contacto con Macs, tras haberlos utilizado allí habían decidido comprarse iMacs para sus casas. La verdad es que el señor ha sido de lo más amable y viendo mi interés en el tema (que conste que por su forma de hablar no me estrañaría que él mismo leyera este o cualquiera de los otros blogs de apasionados del Mac), no ha ahorrado detalles en cada una de sus explicaciones. Según me ha dicho para ellos con un Mac Pro bien cargado de RAM, una buena TFT que reproduzca de forma fiel los colores y una licencia de Photoshop es suficiente para garantizar calidad y profesionalidad a sus clientes.
Vemos pues que en este caso se cumple el estereotipo de Macs utilizados con éxito en imprentas y editoriales, sin embargo sabemos que cada vez más están conquistando más nichos de mercado y accediendo a segmentos en los que anteriormente no estaban presentes. Por nuestra parte una buena experiencia en la que hemos podido ver que profesionales que dependen de los ordenadores de la manzana para desarrollar su actividad laboral quedan más que satisfechos con ellos. Tan sólo queríamos compartir con vosotros esta experiencia. Siempre es gratificante encontrar Macs i más aún si se trata de “la bestia”, como llamamos por aquí al Mac Pro.
Y es que un Mac nunca defrauda…