Es increíble comprobar la expectación que despiertan el iPhone 3G y todo lo que rodea su lanzamiento, aunque eso es algo que ya sabíamos. Que la gente estaría dispuesta a hacer auténticas locuras por conseguirlo era algo que también podíamos llegar a intuir. Sin embargo, al menos en mi caso, lo que nunca habría alcanzado a imaginar es que los aledaños de la Apple Store en la Quinta Avenida de Nueva York, la famosa tienda emblema de la compañía que cuenta con un cubo gigante de cristal en la entrada, presentarían este aspecto a poco menos de una semana para el lanzamiento oficial.

Que el iPhone lleva camino de convertirse en todo un fenómeno social como en su día lo fue el iPod no es ninguna novedad. Que viendo el panorama y como se presentan las cosas el iPhone 3G llegue a ser aún mucho más mediático que el anterior, es muy posible. Podemos estar en el umbral de la era del iPhone, y no me refiero sólo al aparato de Apple en particular sino a que la tecnología celular y electrónica por extensión puede estar asistiendo al comienzo de una nueva etapa en la que el mercado se verá arrastrado por las tendencias que este pequeño teléfono táctil de Apple marque. Si como hemos dicho y todo el mundo sabe, el iPod fue un referente y un fenómeno social no hace muchos años, el iPhone lleva camino de convertirse no sólo en el producto insignia de Apple sino en el gadget fetiche que todo aficionado a la electrónica querría tener.
Así pues inmersos ya desde hace algo más de un año en la iPhonemanía pero a las puertas de una nueva entrega de este fenómeno, tan sólo podemos decir que a día de hoy es imposible poder vaticinar con seguridad hasta donde puede llegar. Eso sólo nos lo dirá la perspectiva que da el tiempo.