May
11
Atención sevillanos, almerienses y mañicos. En verano, no dejéis mucho vuestro iPod al sol u os podéis llevar una sorpresa bastante poco grata. Los iPod y los iPhone, como las personas, pueden sufrir golpes de calor y negarse a funcionar.
Un lector de “The iPhone Blog” mandó esta captura de pantalla:

Según él, estando a 40 grados al sol en Arizona le saltó la incómoda alerta. Pero la solución, muy ocurrente y efectiva, logró que el aparato se recuperara de sus fiebres y volviera al funcionamiento normal. El tipo puso el iPhone entre dos latas de cerveza frías y funcionó. Qué orgulloso de él estaría Homer Simpson.
Fuente: Macenstein

















