
Apple siempre me ha parecido una compañía cuanto menos curiosa. Es una compañía que ha sido capaz de compaginar éxitos impensables en su momento, como la presentación del primer iPod cuando los analistas decían que no era el momento de introducir un dispositivo de ese tipo, con fracasos estrepitosos a pesar de tener un buen producto, y al escribir estas líneas mi cabeza piensa concretamente en el Newton.
Por ello no debería sorprendernos que una compañía capaz de tales contrastes esté acostumbrada a optar siempre por el camino menos fácil o, por decirlo de otra forma, el menos ortodoxo a la hora de alcanzar el éxito.
En un momento en el que el mercado se está viendo inundado por la aparición de ordenadores ultraportátiles a precios cada vez más ajustados y capacidades multimedia impensables hasta hace poco tiempo dentro de modelos tan pequeños, lo más lógico sería que Apple, buscando mantener el imparable aumento progresivo de su cuota de mercado y el número de sus ventas, hubiese sacado su propia adaptación del popular Asus eePC…
Y muchos en estos momentos pensarán: “pero si ya lo ha hecho… es el MacBook Air“. Craso error. No cabe duda de que el MacBook es un magnífico equipo con una clientela potencial muy alta, pero no responde a las necesidades de los usuarios que requieren de un auténtico ultraportátil de bajo precio. Primero, y más evidente, porque su precio es “algo” elevado… más de 1700€ no son precisamente propios de un “ordenador de ocasión”. Y segundo porque a pesar de su reducido peso y extrema delgadez, el hecho de tener una pantalla de 13″ lo hacen ocupar aún demasiado espacio en comparación con otros modelos(como el mencionado Asus).
Aiiiii qué tiempos aquellos en los que uno podía sacar su pequeño PowerBook de 12″ de la mochila/cartera/bolsa/maletín y ponerse a trabajar en cualquier sitio… Ese portátil sí que era el auténtico paradigma de la movilidad y la ligereza en computación portátil sin sacrificar por ello la fuerza de un gran equipo (ejem… nos evitaremos las dolorosas comparaciones en este campo con el Air).
Por eso, una vez más, Apple en vez de escuchar a los miles de usuarios que piden (yo diría que imploran) que Apple presente un modelo de similares medidas al PowerBook (o incluso menor) pero actualizado y más fino con todo el estilo que el PowerBook tenía, sigue en sus trece y sigue tomando el camino con más curvas. No hay duda de que como siempre también ese camino largo y sinuoso conducirá al éxito… por supuesto, estamos hablando de Apple. Pero aún así…
¡¡Qué tiempo aquéllos!!

han probado ser productos líderes en sus respectivos segmentos de mercado y le han reportado muchísimos beneficios a Apple y un gran aumento en la cuota de mercado que la marca posee.