Ayer por la tarde, y tras haber oído hablar muchísimo del MacBook Air, tuvimos ocasión de verlo en vivo y en directo por primera vez en el FNAC de Callao, en Madrid. Lo primero que nos sorprendió fue que había gente haciendo cola para poder verlo, tocarlo y por supuesto sostenerlo. Sí, sí… como lo oís, cola por tener la oportunidad de comprobar si todo lo que se dice de él es cierto. Todo aquel que tenía la suerte de poder probarlo durante sólo unos minutos alucinaba literalmente.
Por nuestra parte, después de guardar cola religiosamente mientras mirábamos también otros accesorios Apple, nos dispusimos a, en el poco tiempo del que disponíamos, realizarle algunas pruebas. Hay que decir que a pesar de tener un procesador a priori no demasiado potente, el Air movió Leopard sin ningún problema haciendo que la tarea de abrir y cerrar programas fuera algo sencillo y muy rápido. También hicimos algunas pruebas con el programa GarageBand (incluido en la suite iLife) que es un programa pesado y el cual, una vez más, el MacBook Air gestionó de forma admirable.
Pero lo realmente llamativo y digno de mención son sus dimensiones. Sabíamos de antemano que era ligero y muy delgado aunque la realidad es que no éramos conscientes de hasta qué punto. Realmente los ingenieros de Apple se deben de heber dejado muchas horas luchando por minimizar y ganar cada centímetro o incluso milímetro posible para poder reducir las dimensiones de este portátil. Sostenerlo hace que te des cuenta de lo alucinantes que resultan sus prestaciones en conjunción con su portabilidad, y aunque lo reducido de sus posibilidades de ampliación suponen un hándicap para un usuario normal, creemos que la inclusión de una pantalla de 13″ y no menor (como algunos pedían) ha sido un acierto de Apple. Aún teniendo una pantalla igual que la de los MacBook la impresión general a simple vista es como si la del Air fuera más pequeña. Suponemos que se tratará sólo de un efecto óptico.
La calidad de los materiales es impecable y aunque 10 minutos no dan para mucho, nos aventuraríamos a decir que por su diseño y emsamblaje tiene que tratarse de un producto muy robusto.
Quizá no sea el ordenador ideal como primer equipo, ni seguramente tampoco el destinado a un estudiante o a un nuevo switcher, sin embargo para aquellos que realmente necesitan la máxima portabilidad y cuentan con otros equipos que puedan suplir, llegado el momento, algunas de las carencias en conectividad del Air, este equipo sin duda es una gozada que atraerá las miradas de la gente allí donde se saque a relucir. Y es que queramos o no, el MacBook Air no es un producto sólo para trabajar, también lo es para ser lucido por sus afortunados propietarios.
La conclusión final con la que nos quedamos es: ¡¡¡¡¡quién pudiera permitírselo!!!!!!
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Escrito por Iago |
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