
Este es uno de esos artículos en los que para los que ya seáis habituales de MACniacs.com, sabréis que no citamos ninguna fuente puesto que se trata de una reflexión nuestra, personal e intransferible. Y es que por mucho que uno quiera resistirse, a veces se asiste a algunos hechos que hacen casi impasible el poder permanecer impasible.
No hace tanto tiempo, en concreto menos de 2 años y medio adquirí un iPod Video blanco de 30 GB en el FNAC de una ciudad española. La verdad es que después de algún tiempo reflexionando y deshojando la margarita decidí comprarlo. Reuní la friolera de 319€ que tuve que pagar religiosamente y como se suele decir “a toca teja” por él y me dispuse a disfrutar de las maravillas del vídeo que por aquel entonces Apple prometía. La verdad es que al final no he utilizado tanto esa opción del video como yo pensaba, pero eso ya es otra historia puesto que no es culpa de Apple sino mía y un error mío también de cálculo sobre cuáles eran mis necesidades reales como consumidor por aquel entonces.
Pero no quiero desviarme del tema, la cuestión es que durante algún tiempo lo disfruté bastante, posteriormente apareció una revisión de este modelo, el iPod Video 5.5 pero no me importó, exteriormente seguía siendo igual que el mío al menos en apariencia.
Un poco más tarde, Apple renovó toda su gama de iPods y apareció el flamante iPod Touch por el que hoy aún suspiro. Sin embargo el nuevo iPod Classic seguía siendo sustancialmente igual al Video sólo que con un rediseño en su carcasa y un nuevo acabado metálico. La duda y a la vez injusticia aparecía a la hora de comparar sus prestaciones. Y no e refiero a que el Classic tuviese un nuevo menú mejor diseñado y navegable sino al hecho de por qué siendo el mismo iPod en él si se podía disfrutar de las nuevas series disponibles en la Apple Store y en el mío no.
La verdad es que no me parecía justo o lógico en ese momento y continúa sin parecérmelo. Me da la sensación de ser más un capricho de Apple que quiere que cada poco tiempo pasemos por caja que una limitación real impuesta por el hardware del aparato. Afortunadamente y gracias a la presión ejercida por multitud de usuarios de iPod Video en los foros de internet parece que Apple estaría dispuesta (aunque a regañadientes) a publicar un parche que nos permita a nosotros, usuarios de estos iPods supuestamente ya tan obsoletos, seguir disfrutando de un servicio, el del alquiler y compra de contenidos en la iTunes Store que no olvidemos que es parte del negocio de Apple y que también aporta su grano arena a los beneficios de la compañía.
¿Por qué nos trata Apple así a los usuarios que tenemos productos suyos con más de un año de antigüedad? ¿Es que hay clientes de primera o segunda dependiendo de los años que hace que tienen un producto sin comprar otro nuevo y actualizado?
A estas alturas nadie podrá poner en duda lo mucho que nos gustan aquí en MACniacs.com todos los productos que llevan una manzana mordida, pero este tipo de cosas a veces hacen que uno se sienta un poco abatido y descontento con las políticas que Apple lleva a cabo. Una empresa es una empresa y el negocio es lo que prima, pero a veces tendrían que tener un poco más en mente y no olvidar que por encima de ser un número más en sus estadísticas cada usuario/comprador tenemos unas necesidades e ilusiones cada vez que compramos y que con este tipo de decisiones se nos vienen abajo.
Hay que apreciar el hecho de que parece que van a ser capaces de rectificar (aunque sea más por la presión ejercida en los foros por miles y miles de usuarios decontentos que por iniciativa propia). Y es que ya se sabe que más vale tarde que nunca.
Compártelo
Escrito por Iago |
Aún no hay comentarios, escribe uno tú »